CONQUISTA DEL ESPACIO

El segundo hombre en pisar la Luna presentó plan para aterrizar en Marte

Buzz Aldrin presentó hoy en Pekín un plan para que el hombre logre llegar al planeta rojo en 2039.
Buzz Aldrin. Foto: EFE
PEKINEFEmié jun 7 2017 11:57
El ingeniero y astronauta estadounidense Buzz Aldrin, el segundo ser humano que pisó la Luna en 1969, presentó hoy en Pekín su plan para que el hombre llegue a Marte en 2039, desarrollado en los últimos tres años y para el que aún busca financiación y el visto bueno de alguna agencia espacial.

El coronel retirado Aldrin, de 87 años y ya desvinculado de la agencia espacial estadounidense NASA, mostró los detalles técnicos de un proyecto que promociona desde 2015 y presenta como principal novedad el uso de "naves cíclicas" que viajarían constantemente de la Tierra a Marte, sin detenerse en ninguno de los dos planetas.

"Nadie lo ha hecho hasta ahora, pero la posibilidad se estudia desde los años 50 y 60, y aún hoy creo que es la mejor manera", subrayó un entusiasta Aldrin en su charla, celebrada en el curso de la Conferencia Global de Exploración Espacial (GLEX 2017) y en la que participan directores de agencias de todo al mundo.

El proyecto, desarrollado por el Instituto Buzz Aldrin que el cosmonauta creó para tal fin, concibe la posibilidad de colonias permanentes en Marte hacia el año 2039, elegido por el astronauta porque se cumplirá entonces el 70 aniversario del viaje a la Luna que él, Neil Amstrong y Michael Collins lograron con el Apolo XI.

El plan de Aldrin es realizar progresivos acercamientos a Marte, viajando primero a asteroides cercanos, después a Phobos (la luna interior del Planeta Rojo) y finalmente a la superficie marciana, en un viaje que podría durar hasta una década, teniendo en cuenta las velocidades actuales de los vuelos espaciales.

Utilizando las "naves cíclicas", que establecerían una suerte de línea de transporte permanente entre la Tierra y Marte, podrían enviarse módulos de descenso, primero no tripulados y más tarde con humanos, antes de mediados de este siglo.

La NASA "en el pasado no se mostró interesada, y eso me desanimó", reconoció Aldrin en su conferencia, pero espera que en el futuro una alianza de las grandes agencias espaciales del mundo, como la norteamericana, la rusa, la china, la europea y la japonesa, pueda poner en marcha este ambicioso proyecto.

"¡Movamos el culo hacia Marte!", culminó el astronauta, formado en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts, al final de su conferencia, una de las primeras que en China plantea la posibilidad de explorar el Planeta Rojo con información técnica detallada.

El programa espacial chino, en los últimos años uno de los que cuenta con mayor financiación y lleva a cabo más vuelos tripulados, por ahora está centrado en la creación de una estación espacial permanente orbitando la Tierra y también en el envío de sondas lunares, aunque por ahora sin astronautas.

En todo caso, la agencia espacial china CNSA -dependiente del ejército- ya ha presentado un prototipo de vehículo de investigación para la exploración del suelo marciano, y se espera que envíe sus primeras naves al planeta "vecino" hacia 2020.

A finales del pasado año, el régimen comunista publicó un Libro Blanco sobre los objetivos espaciales de la potencia asiática en el que se admitió que las misiones a Marte son uno de los grandes objetivos a corto plazo, junto a la misión a la cara oculta de la Luna -un terreno hasta ahora inédito- que intentará en 2018.

Algunos expertos predicen que astronautas chinos podrían viajar a Marte entre 2040 y 2060, pero a corto plazo el objetivo de Pekín es el envío de vehículos de exploración para el estudio de la órbita marciana, además de la de Júpiter y los asteroides que se encuentran entre esos dos planetas.

NUEVO PASEO TURÍSTICO EN TACUAREMBÓ

Uruguay crea mirador de dinosaurios

Destinan $ 6 millones en un circuito gratuito para observar las huellas estampadas hace millones de años.
Científicos y paleontólogos encontraron nuevas huellas de dinosaurios. Foto: V. Rodríguez
07 jun 2017
Científicos uruguayos, el Ministerio de Educación y Cultura y la Intendencia de Tacuarembó prevén inaugurar en 2018 el mirador de huellas de dinosaurios que circularon hace 150 millones de año por Cuchilla del Ombú, un pueblo ubicado al noreste de Tacuarembó.
La iniciativa, impulsada luego de haberse hallado las únicas de estos reptiles en 2009 en Uruguay, ya cuenta con un diseño arquitectónico finalizado y aguarda que se le otorguen los permisos de obra para empezar su construcción.
"La Ruta de los Dinosaurios", como la llaman sus creadores, estará ubicada sobre la Ruta 26 y ocupará un predio de unos 300 metros cuadrados. En su interior, habrá pasarelas de 80 centímetros, rampas para garantizar la accesibilidad y cartelería que expliquen la especie de dinosaurios que transitó por estas tierras. Además, cumplirá la función de preservarlas. "El mal tiempo las ha deteriorado, por lo que es importante ponerle un techo que las proteja", explicó a El País Pablo Toriño, uno de los responsables del proyecto e integrante del Instituto de Ciencias Geológicas de la Facultad de Ciencias, que nuclea a otros paleontólogos.
Además de este lugar de observación, que será de entrada libre, también se creará un lugar de descanso, de servicio gastronómico y de higiene, que sería manejado por los propios habitantes del pueblo, quienes pidieron participar del proyecto que empezó a pensarse hace siete años. La idea es hacerlo cerca del pueblo con el objetivo de disminuir al mínimo posible la aglomeración de gente sobre la ruta y evitar siniestros viales.
La idea pudo financiarse gracias al aporte de 4 millones de pesos de la Intendencia de Tacuarembó y a otros 2 millones por parte del Ministerio de Educación y Cultura, que los aportó debido a que los científicos concursaron en un fondo de infraestructura del cual resultaron ganadores. De la idea trabajan técnicos del área de museología para realizar los carteles, ingenieros, arquitectos y científicos.

Muy estudiadas.

Hasta ahora, han encontrado un conjunto de 19 huellas de 80 centímetros de largo que representan a un saurópodo, dinosaurio del tamaño de un elefante y de cuello largo.
También fueron encontrados otro tipo de huellas. Esta vez, de un dinosaurio de hasta cuatro veces más grande que un elefante. "Las huellas son enormes. Miden un metro de diámetro", agregó Toriño.
Según un documento de Facultad de Ciencias, estos rastros otorgan información "novedosa" sobre la fauna y ambientes de Tacuarembó a finales del período jurásico.

Nuevas huellas.

La semana pasada, científicos y paleontólogos encontraron nuevas huellas de dinosaurios.
Los científicos señalaron que próximamente encontrarán más. Estos dinosaurios estamparon sus huellas en las arenas fangosas de un desierto. "Con el paso del tiempo esas arenas se endurecieron formando las rocas que hoy se conocen como areniscas de Tacuarembó y las pisadas fosilizadas en éstas nos muestran el antiguo deambular de la gran bestia", señala un cartel.
NOTICIAS DE HOY

CIENCIA

Hasta tocar el Sol

La Agencia Espacial estadounidense anunció una misión histórica: llegará lo más cerca del Sol que se ha estado nunca.
La agencia especial estadounidense busca llegar al sol. Foto: AFP
EFE01 jun 2017
La Agencia Aeroespacial de EE.UU. (NASA) anunció ayer el lanzamiento en 2018 de la sonda Parker, que se acercará más que ningún otro instrumento al Sol, tocará su corona y realizará mediciones en una región de temperaturas extremas jamás explorada directamente.
La NASA explicó que la sonda Parker, bautizada así en honor a Eugene Parker, el astrofísico que desarrolló la teoría de los vientos solares supersónicos, se acercará a 6 millones de kilómetros de la superficie solar a una velocidad que alcanzará los 200 kilómetros por segundo.
Por primera vez una misión osará adentrarse en la corona solar, una región llena de misterios, que alcanza temperaturas muy superiores a la superficie del "astro rey", y que sigue escondiendo secretos que solo la teoría astrofísica se ha atrevido a responder, como la aceleración de los vientos solares.
Parker, presente en el anuncio realizado desde la Universidad de Chicago, subrayó que esta misión es un hito "heroico" que hasta hace poco era impensable, debido a las masivas cantidades de radiación, temperaturas y velocidades a las que se verá sometido el delicado equipo de medición.
Thomas Zurbuchen, jefe de misiones de la NASA, resaltó que en honor a Parker, cuyas teorías desde 1958 han sido la base para el estudio del comportamiento del Sol, la agencia ha bautizado por primera vez una misión con el nombre de un científico aún vivo.

Desafíos.

Lanzar una sonda que se acerque al Sol es una empresa complicada, ya que la nave deberá acelerarse lo máximo posible para escapar de la velocidad orbital de la tierra, lo cual requerirá el uso de un cohete Delta IV Heavy, el más potente en servicio, y la inclusión de una tercera fase de propulsión.
Además, la sonda deberá realizar una complicada combinación de órbitas cerca del planeta Venus durante siete años para acercarse lo más posible al Sol y atravesar un área del astro que es solo visible durante eclipses totales.
"Simplemente hasta ahora los materiales para que esta misión fuera posible no existían", señaló Nicola Fox, del Laboratorio de Física Aplicada de la universidad Johns Hopkins, responsable de desarrollar parte de los componentes de la sonda.
Varias sondas lanzadas desde los años 60 han confirmado las teorías sobre el campo magnético del Sol y la existencia de vientos solares, y han permitido observar el comportamiento de la corona solar, que alcanza temperaturas más altas que la superficie solar, algo que los científicos no entienden de manera completa.
La sonda Parker transitará siete veces más cerca del Sol que ningún otro ingenio humano y con un conjunto de instrumentos medirá campos electromagnéticos, los vientos solares y la estructura del plasma extremadamente caliente que rodea el sol de nuestra galaxia.
Los científicos han conseguido desarrollar un escudo térmico de carbono para la sonda que podrá proteger los instrumentos de medición, que operan a temperaturas similares a las de la Tierra, a temperaturas superiores a los 1.300 grados centígrados.
La NASA, en colaboración con la Universidad Johns Hopkins, aún trabaja en el desarrollo de los últimos componentes de la sonda espacial, entre ellos paneles solares que queden ocultos cuando se acerquen demasiado al Sol.
La ventana para que el lanzamiento sea exitoso y permita obtener la órbita adecuada se abrirá durante 20 días en julio de 2018, cuando se espera que el cohete Delta IV despegue para llevar a cabo un proyecto presupuestado en 1.500 millones de dólares.
El estudio del Sol y los vientos solares es de vital importancia para establecer sistemas de alerta temprana a tormentas solares capaces de interrumpir sistema de satélites o incluso provocar apagones.
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